Accidente de caza: ¿Cómo debo actuar?

Accidente de caza: ¿Cómo debo actuar?

Accidente de caza: ¿Cómo debo actuar?

En caso de sufrir un accidente de caza, o de sufrir algún tipo de accidente mientras sale a cazar, ya sea una lesión o un accidente de tipo material, hay ciertos procedimientos que debería tener en cuenta si quiere que su demanda prospere.

Hoy le pondremos un ejemplo de un accidente en el que las probabilidades de una demanda próspera son casi nulas, a partir de él, le ofreceremos ciertos consejos sobre cómo debería actuar en estos casos.

Accidente de caza con jabalí

En este caso las probabilidades de una acción de demanda próspera son prácticamente nulas, los motivos son los siguientes: no se han presentado pruebas del accidente, no se sabe en qué kilómetro se produjo el accidente, ni tampoco se sabe qué especie pudo haber causado el accidente. Ya que una vez preguntado el conductor del vehículo no supo precisar, además queda constancia de que no paró el coche cuando tuvo lugar el accidente.

Legalidad

  • En los casos de accidentes de tráficos con especies cinegéticas, será responsable el conductor del vehículo siempre que se le pueda imputar inclumplimiento de las normas generales de circulación.
  • Los daños personales y patrimoniales en este tipo de siniestros, sólo serán exigibles a los titulares de aprovechamientos cinegéticos o, en su defecto, a los propietarios de los terrenos, cuando el accidente sea consecuencia directa de cazar o de una falta de diligencia en la conservación del terreno acotado.
  • También podrá ser responsable el titular de la vía pública en la que se produce el accidente como consecuencia de su responsabilidad en el estado de conservación de la misma y de su correcta señalización.

Todo ellos conforme a lo previsto por la Ley 17/2005, del 19 de julio, por la que se regulan los permisos y las licencias de conducción por puntos y se modifica el texto articulado de la LTCVMSV, incorporando a ésta la Disposición Adicional Novena titulada “Responsabilidad en accidentes de tráfico por atropellos de especies cinegéticas y jurisprudencia de aplicación“.

Cómo actuar en caso de accidente de caza

En casos de accidentes de caza o de atropello de especies cinegéticas, resulta esencial:

  • Detengan el vehículo nada más suceder el accidente y llamen a la guardia civil para que pueda levantar atestado, recogiendo pruebas sobre el accidente (restos de sangre, pelos de animal, huellas…)
  • Realicen fotografías del vehículo y en caso de ser necesario del estado de la vía o de sus señalizaciones.

Responsabilidades en accidentes de caza

#1. Propietarios de los terrenos o titulares de aprovechamientos cinegéticos

Los propietarios de los terrenos de caza o los titulares de aprovechamientos cinegéticos sólo resultarán responsables frente al accidentado en dos supuestos: Que el accidente derive de la acción de cazar, o bien que exista una falta en la conservación del terreno. Por eso es necesario acreditar que exista una autorización de caza, por parte de la Guardia Civil (Seprona) o administración y que se aporten pruebas del estado del terreno acotado.

  • En caso de accidente derivado de la acción de cazar:

Según el artículo 2 de la Ley de Caza de 1970, se considera acción de cazar: “aquella ejercida por el hombre mediante el uso de artes, armas o medios apropiados para buscar, atraer, perseguir, o acosar a los animales definidos en esta ley como piezas de caza con el fin de darles muerte, apropiarse de ellos o de facilitar su captura a un tercero. Sólo cuando el atropello del animal traiga causa directa, eficiente y adecuada de esa acción de cazar en sus diferentes modalidades permitidas (aguardos, recechos, batidas, ganchos o monterías), con la irrupción de esas piezas de caza -esencialmente de caza mayor acosadas o que huyen- en la carretera que transcurre o linda por el coto de caza, permitirá atribuir la responsabilidad por los daños causados en el accidente de circulación a los titulares de los aprovechamientos cinegéticos o, en su defecto, a los propietarios de los terrenos.

  • Accidente derivado directamente de una falta de conservación del terreno:

La principal dificultad para depurar responsabilidades derivadas de la falta de conservación del terreno acotado, radica en determinar la diligencia necesaria en la conservación del terreno en aras de prevenir el riesgo de atropello de especies cinegéticas.

En el mismo sentido, la determinación de las medidas de control o de vigilancia exigibles al titular del aprovechamiento o propietarios del terreno resultan determinantes. Resultará de obligada consulta la correspondiente legislación autonómica en materia de caza, con objeto de conocer qué se dispone en ellas sobre control y vigilancia de estos terrenos.

#2. Titular de la vía pública en la que se produce el accidente de caza

El titular de la vía pública en la que se produce el accidente será responsable en caso de que el estado de conservación de la misma no sea el adecuado o por la ausencia de la debida señalización.

El estado de conservación de la vía y la ausencia de señalización, constituyen los dos pilares básicos por los cuales la Administración titular de la vía deberá responder por los daños derivados de un accidente de circulación por atropello de especies cinegéticas. La ausencia de vallado (autopistas y autovías que corresponda), una mala conservación del mismo, que permita la irrupción de las especies cinegéticas en la calzada o la ausencia de señalización de peligro o riesgo en aquellos tramos de vía en los que exista constancia de la presencia de animales salvajes con carácter habitual, constituyen supuestos en los que la Administración titular de la vía se erige como responsable ante la producción de accidentes de tráfico por atropello de especies cinegéticas.

En el caso de que el accidente ocurra en una vía rápida, Autopista o Autovía, siendo difícil de determinar la procedencia del animal cabrá reclamar a la titular de dicha vía rápida, sea una administración o sea una concesionaria, ya que es deber de la misma mantener la vía en perfecto estado para poder circular a grandes velocidades en condiciones de seguridad, ya que para ello se paga a cambio, un precio, peaje, que a veces sale muy caro. Las concesionarias suelen excusarse en la imprevisibilidad de estas situaciones pero la verdad es que hay abundante jurisprudencia que las condena por falta de mantenimiento y/o vigilancia de las vías, sus accesos y sus vallados.

Procedimientos

Si se trata de un animal salvaje procedente de una explotación cinegética o coto privado, la vía adecuada será interponer una demanda civil, en función de la cuantía de los daños será un Juicio Verbal (hasta 6.000 €) o un Procedimiento Ordinario (a partir de dicha suma).

Si por contra, entendemos que la responsabilidad corresponde a la administración, ya sea local, autonómica o estatal, en función de cuál sea la titular de la vía, habrá que efectuar una reclamación administrativa previa al recurso contencioso administrativo.

 

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