Qué son los accidentes de baja intensidad

Qué son los accidentes de baja intensidad

Qué son los accidentes de baja intensidad

Los accidentes de baja intensidad son pequeños golpes, normalmente por alcance, que producen lesiones menores como el conocido latigazo cervical o cervicalgia. El problema con los accidentes de baja intensidad es que las aseguradoras buscan salidas para no pagar por las lesiones producidas.

El accidente de baja intensidad, aunque es algo habitual desde siempre, se ha puesto de moda con la entrada del nuevo baremo de accidentes de tráfico. Con la entrada en vigor de la nueva normativa, las aseguradoras aprovechan para no pagar cuando se producen este tipo de accidentes.

La excusa del accidente de baja intensidad

¿Por qué no pagan las aseguradoras? Muy sencillo, las compañías de seguros usan como pretexto para no pagar la indemnización el hecho de que, si no se han producido daños en el vehículo, difícilmente se habrán producido daños en el conductor.

La física de la lesión

El motivo de rechazar este tipo de reclamaciones es el famoso latigazo cervical. Las aseguradoras dicen que es imposible que se produzca lesión en un accidente de baja intensidad. Los médicos aseguran que para que se produzca lesión el cuello debe moverse bruscamente atrás y adelante —como un látigo—.

Estas lesiones son las más habituales en accidentes de tráfico por alcance, donde el súbito desplazamiento del cuello de la víctima produce este tipo de lesiones. Por eso las aseguradoras entienden que para que se produzca esta lesión debe haber un desplazamiento del vehículo.

Sin desplazamiento no hay lesión.

¿Cómo demostramos la lesión en accidentes de baja intensidad?

Las aseguradoras tienen todas las de ganar en este punto. Han encontrado el motivo perfecto para desestimar todas las reclamaciones: a menor desplazamiento del vehículo, menor posibilidad de daños en el conductor. Esto lo han convertido en un mantra: a menos daños en el coche, menos desplazamiento.

En realidad este pensamiento carece de lógica. Ya que, si ponemos una copa de cristal dentro de una caja y la dejamos caer al suelo, aunque la caja esté completamente intacta, la copa seguramente estará rota.

Es por este motivo que los abogados de las compañías acuden a los juicios acompañados de médicos peritos en biomecánica. El perito suele asegurar que, tras revisar los coches —mediante fotografías—, no aprecia daños en los coches, por tanto no pueden haber daños en el conductor.

¿Y qué nos dice el baremo?

Durante mucho tiempo este era el argumento que se esgrimía para no pagar. Sin embargo, los abogados y juristas llegaron a la conclusión de que existen muchos factores que pueden causar este tipo de lesiones cervicales, siendo la fuerza del impacto la menos importante.

Hay estudios que señalan que un simple frenazo o un estornudo, puede ocasionar este tipo de lesión.

Sin embargo, con la entrada en vigor del nuevo baremo de tráfico las lesiones menores de la columna quedaban en el vacío. En concreto es el art. 135 del baremo el que echa por tierra todo lo que se había conseguido hasta la fecha.

¿Puedo reclamar las lesiones en un accidente de baja intensidad?

Aunque no podemos contar con la ley, sí que podemos contar con la ciencia. Si sufrimos un accidente de baja intensidad y la aseguradora nos envía una respuesta motivada negativa, deberemos interponer una demanda.

En el juicio la aseguradora acudirá con el perito en biomecánica que esgrimirá números y cifras. Sin embargo, en la mayoría de los casos no habrán visto ninguno de los dos vehículos en persona y en caso de hacerlo, se suelen limitar a echar algunas fotos. Esto significa que, en la mayoría de los casos, no realizan ninguna prueba que pueda demostrar nada.

Es por esto que, como la recopilación de los datos suele ser siempre insuficiente, será nuestro abogado, mediante los informes médicos, el que demuestre que sí hubo una lesión y que la aseguradora deberá hacerse cargo de pagar el coste de la indemnización.

Si has sufrido una lesión cervical en uno accidente de baja intensidad y el seguro se niega a pagarte, ponte en contacto con Todoaccidente. Nosotros gestionamos tu reclamación desde el principio y te aseguramos la máxima indemnización. Además, nosotros no cobramos nada hasta que no cobres tú.

 
 

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