Concurrencia de culpas en accidente de tráfico

Concurrencia de culpas en accidente de tráfico

Concurrencia de culpas en accidente de tráfico

No es la primera vez que en Todoaccidente hablamos de la concurrencia de culpas en accidente de tráfico. El problema real es que se trata de una figura muy complicada y difícil de explicar de forma clara. A los abogados muchas veces les resulta imposible explicar esta figura a sus clientes. Sin embargo, usando un lenguaje coloquial, la concurrencia de culpas, es la forma en que se reparten las responsabilidades en un accidente de tráfico.

La culpa en un accidente de tráfico

Para saber qué es la responsabilidad o quién es el responsable en un accidente de tráfico, debemos recurrir al artículo 1902 del Código Civil que señala:

El que por acción u omisión cause daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar todo el daño causado.

La concurrencia de culpas tras el baremo de 2016

El nuevo baremo de accidentes de tráfico modifica la legislación anterior sobre concurrencia de culpas. En su artículo 1.1 expone:

El conductor de vehículos a motor será responsable en virtud del riesgo creado por la conducción de estos, de los daños causados a las personas o en los bienes con motivo de la circulación. En el caso de los daños a las personas, de está responsabilidad solo quedará exonerado cuando se pruebe que los daños fueron debidos a la culpa exclusiva del perjudicado o a fuerza mayor extraña a la conducción o al funcionamiento del vehículo (…)

(…) Sin perjuicio de que pueda existir culpa exclusiva de acuerdo con el apartado 1, cuando la víctima capaz de culpa civil solo contribuya a la producción del daño se reducirán todas las indemnizaciones, incluidas las relativas a los gastos en los que se haya incurrido en supuestos de muerte, secuelas y lesiones temporales en atención a la culpa concurrente en un máximo del setenta y cinco por ciento. Se entiende que existe dicha contribución si la víctima, por falta de uso o uso inadecuado del cinturón, casco u otros elementos protectores, incumplen la normativa de seguridad y provoca un agravamiento del daño.

En estos párrafos nos encontramos con el primer cambio de la normativa. En caso de daños corporales, ahora será el responsable el que deberá demostrar la culpa exclusiva de la víctima. Y en cuanto a daños materiales será el que reclama en encargado de demostrar las culpabilidades.

Cuando se llega a la concurrencia de culpas, nos encontramos que este concepto ha sido cambiado por el de «contribución a la producción del daño».

La concurrencia de culpas se esfuma

Al parecer, todo indica que la concurrencia de culpas ha desaparecido de la legislación. Al menos, entendiendo desde el punto de vista de la responsabilidad en la producción del accidente. La culpa concurrente, desde ahora se refiere a los ocupantes del vehículo no conductores. Por lo que adquiere un significado muy distinto.

Desde ahora el lesionado podrá cobrar la totalidad de la indemnización, en caso de no ser responsable o no cobrar nada, si se le determina algún tipo de culpa.

Accidentes sin responsabilidad

Este nuevo planteamiento nos conduce a un escenario común en los accidentes de tráfico: accidentes en los que no hay una culpa exclusiva y en los que resultan lesionados ambos conductores.

La normativa, tal y como ha sido redactada, nos lleva a interpretar que los dos lesionados deberán ser indemnizados íntegramente por sus lesiones, sin proporcionalidad. Por lo tanto, si no se llega a un acuerdo previo, las dos demandas se acumularán.

Excepciones a la responsabilidad

Sin embargo, la legislación actual ha introducido algunos puntos para tratar de repartir algunas de las responsabilidades.

  • Cuando la víctima no hace uso de los sistemas de seguridad —casco, cinturón de seguridad…—. Esta regla no se aplicará si el lesionado es menor de 14 años.
  • Los casos en que la víctima no haya puesto todo de su parte para recuperarse de la lesión. Por ejemplo, si se tarda más de 72 en acudir a urgencias.

En definitiva, el nuevo sistema legal se carga de un plumazo la concurrencia de culpas y fija el objetivo en la actitud responsable y proactiva de las víctimas de un accidente de tráfico. En este caso el nuevo baremo pretende reducir los daños recibidos y solucionarlos con diligencia una vez se hayan producido.

Si usted ha sufrido un accidente y quiere saber si puede reclamar íntegramente su indemnización, contacte con nosotros. En Todoaccidente somos un equipo de abogados especializados en reclamaciones por accidentes de tráfico. Solo tiene que rellenar el siguiente formulario y uno de nuestros agentes se pondrá en contacto con usted.

 
 

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