El coste de un accidente laboral para los trabajadores

El coste de un accidente laboral para los trabajadores

El coste de un accidente laboral para los trabajadores

Durante esta semana hemos hablado del coste que supone un accidente laboral para las empresas. Hemos hablado de cómo una inversión adecuada en prevención de riesgos laborales puede ayudar a reducir los gastos finales de las empresas, además, hemos señalado también todos esos gastos ocultos que un accidente laboral supone para la empresa.

Hoy, sin embargo, queremos hablar sobre los costes que un accidente de trabajo supone para los trabajadores y para sus familias. Estos costes, en muchos casos no se compensan, o no son bien compensados.

Incluso dejando de lado los daños morales que resultan muy difíciles de cuantificar y que, muchas veces, quedan sin ser indemnizados como se merecen, las compensaciones que reciben los trabajadores por un accidente laboral, rara vez son las que se merecen realmente y pocas veces llegan a cubrir realmente los gastos que suponen.

Los trabajadores, casi siempre, soportan un gasto económico tremendo, que nunca llega a ser compensado; por una parte todo el dinero que dejan de recibir durante el tiempo de curación y, por otra parte, el perjuicio que pueda suponer para su trabajo en el futuro, en muchos casos, incluso el perjuicio que pueda suponer al trabajador para volver a encontrar trabajo en el futuro.

Además de estos gastos directos, un poco como los gastos invisibles de los que hablamos ayer, habría que calcular todos los costes derivados del accidente y que recaen en los hombros de sus familiares, como el cuidado del accidentado, que nunca suele indemnizarse y que supone una carga para el responsable.

Tradicionalmente, estos cuidados han recaído sobre las esposas o las madres de los accidentados, mujeres que han visto anulada su posibilidad de trabajar, al tener que dedicarse —a veces por un tiempo, a veces durante toda la vida— al cuidado de los accidentados.

En muchos casos estos gastos se quedan sin indemnización correspondiente, ya que las empresas no asumen este tipo de gastos. En algunos casos, cuando la empresa se niega a declarar el accidente, ha de ser la administración pública la que asuma la responsabilidad y el pago de los costes, como si fuera un accidente normal.

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