Fibromialgia y la incapacidad permanente absoluta

Fibromialgia y la incapacidad permanente absoluta

Fibromialgia y la incapacidad permanente absoluta

Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los pacientes de fibromialgia es la dificultad de los médicos especialistas para definir un cuadro médico concreto u ofrecer un diagnóstico objetivo sobre esta enfermedad. Esto dificulta a los juzgados el definir y valorar el posible futuro laboral de los pacientes afectados. Es por la misma dificultad en su diagnóstico que muchos tratan de simularla para conseguir una incapacidad permanente absoluta.

La Academia Americana de Reumatología, denomina «gatillos» a los 18 puntos de dolor que existen en este cuadro médico y señala que el paciente debe presentar, por lo menos 11 de estos, para hablar de un cuadro real de fibromialgia, por lo que resulta sencillo infravalorar o excluir a pacientes que sufren este tipo de dolencia. Esto complica la situación hasta el punto de que, a veces, se excluyen pacientes reales y se diagnostica a pacientes falsos como ciertos.

El problema de la fibromialgia es que comparte muchos síntomas con otras enfermedades complicadas como la fatiga crónica: el dolor y la fatiga, son dos síntomas muy arbitrarios y difíciles de explicar, suelen ser vagos y poco específicos. Esto crea un clima de confusión, en el que algunos son diagnosticados falsamente, mientras otros pacientes, que sufren de verdad, no lo son y ven peligrar su futuro laboral.

Fibromialgia e incapacidad absoluta permanente

Según el art. 137.5 de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS) se configura la incapacidad permanente absoluta, como la que inhabilita por completo al trabajador para ejercer toda profesión u oficio. Esto no solo debe ser reconocido para aquellos trabajadores que son incapaces de ejercer ningún trabajo físico, también debe serlo para los que, siendo capaces, se ven impedidos por alguna dolencia para ejercerlo adecuadamente. Teniendo en cuenta que, para llevar a cabo de forma adecuada cualquier trabajo, se necesitan unos mínimos de diligencia y atención.

Una sentencia reciente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha reconocido una fibromialgia como motivo de incapacidad permanente total. La sentencia, en su escrito, dispone que la persona afectada por la fibromialgia sufre un dolor y una fatiga intensas que le impiden concentrarse adecuadamente para ejercer su trabajo y no permiten «apreciar capacidad laboral alguna en términos de rendimiento, continuidad y eficacia durante una jornada laboral completa».

En 2006 otra sentencia del TSJC ya reconoció una incapacidad permanente absoluta a una trabajadora por un cuadro de dolencias entre el que se encontraba una fibromialgia de larga duración y que le impedía ejercer de forma adecuada su trabajo como limpiadora, ya que este requería de un esfuerzo físico que agravaba sus síntomas. El TSJC reconoció la incapacidad permantente ya que, el cuadro de fibromialgia, la imposibilitaba para ejercer un trabajo por liviano o sedentario que fuera.

La fibromialgia y las enfermedades psicológicas

El mismo órgano judicial reconoce en dos sentencias, en las que también reconoció sendas incapacidades permanentes, que el cuadro de fibromialgia es de origen psicosomático y que, a menudo, está rodeado de otras dolencias de carácter psicológico, como pueden ser depresiones, cuadros de ansiedad emocional o incluso rasgos hipocondríacos.

La fibromialgia, por su relación con otras dolencias de tipo psicológico, puede conllevar una incapacidad permantente total. Sin embargo, su mayor problema radica en la dificultad de su diagnóstico, que no está basado en pruebas de laboratorio o de diagnóstico procedimental, a esta dificultad hay que sumar la aparición de problemas psicológicos derivados del dolor crónico, lo que supone otro impedimento a un diagnóstico exacto.

En definitiva, serán de suma importancia los informes periciales y médicos, su encuadre jurídico dentro del esquema de prestaciones de la Seguridad Social y para que las resoluciones judiciales tengan una base sobre la que fundamentar la petición de incapacidad permanente total por fibromialgia.

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