Indemnización para un marisquera por accidente laboral

Indemnización para un marisquera por accidente laboral

Indemnización para un marisquera por accidente laboral

El Tribunal de los Social número 3 de Pontevedra, sienta un importante precedente para el gremio de los trabajadores marítimos, que tienen condiciones laborales y derechos sociales distintos —muchas veces menores que los trabajadores de régimen general. El fallo judicial al que nos referimos, reconoce a una mariscadora su derecho a recibir una indemnización por parte del Instituto Social de la Marina, a raíz de un accidente de tráfico que sufrió mientras transportaba el marisco de la playa a la lonja en su coche.

Hasta ahora a los trabajadores de régimen marítimo se les negaba el derecho a recibir una indemnización por accidentes in itinere, incluso cuando estaban realizando servicios de limpieza, siembra, vigilancia y mantenimiento de bancos marisqueros. Esta sentencia, por tanto, puede crear un importante precedente dentro de la industria marisquera y de la industria marítima en general, pues equipara los derechos de los trabajadores marítimos, con los derechos del resto de trabajadores del régimen general de la Seguridad Social.

La demanda, se interpuso a raíz de un accidente de tráfico que sufrió la mariscadora al abandonar la playa en su vehículo y que le causó graves heridas, por las que tuvo que estar tres meses de baja laboral, sin embargo, el Instituto Social de la Marina no reconoció el accidente como laboral in itinere y, por tanto, no reconoció el derecho a un indemnización.

En este caso el juez señaló una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya que dice: “si cualquier trabajador, lo sea por cuenta propia o ajena, si por consecuencia de su actividad profesional precisa de un desplazamiento y durante el mismo sufre un accidente, no cabe duda que el mismo merecerá calificación de contingencia profesional”. Con un argumento similar, el juez de lo Social número 3 dictaminó que: “es evidente que el traslado del marisco a la lonja es complementario de su extracción y necesario para el fin último de su actividad, que es la venta para su consumo, resultando imprescindible esta actividad del intermediario”.

Por lo tanto se declaró a la mariscadora como incapacitada temporal y se condenó al Instituto Social de la Marina a pagar la correspondiente indemnización.

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