Indemnización por accidente de tráfico y pensión vitalicia

Indemnización por accidente de tráfico y pensión vitalicia

Indemnización por accidente de tráfico y pensión vitalicia

El Tribunal Supremo confirma en una sentencia la compatibilidad en el cobro por parte de una joven de una indemnización de 455.398 euros y de una pensión vitalicia mensual de 5.000 euros que deberá abonar la Clínica Parque San Antonio de Málaga, Adeslas y la compañía de seguros Zurich por la tetraplejia que sufre a consecuencia del retraso de un diagnóstico médico. La razón de dicho retraso fue la avería de una máquina en la que se debía hacer la resonancia magnética en la citada clínica privada tras sufrir la mujer un accidente de tráfico.

La sentencia, que se dio a conocer el pasado viernes, por el Alto Tribunal se centra en el hecho de si es compatible o no recibir una indemnización denominada “a tanto alzado”, con el cobro de una pensión vitalicia que supusiese una cantidad superior a la suma máxima que correspondiera a la paciente afectada por la invalidez total o parcial, según el baremos utilizado en este caso concreto.

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo comparte el criterio que ya fijó en su día la Audiencia Provincial de Málaga al estimar que el criterio general establecido es que la renta vitalicia no tiene carácter autónomo sino sustitutorio, con lo que nunca puede superar la suma que correspondería a “a tanto alzado” con arreglo al baremos de accidentes de tráfico utilizado en la actualidad.

Sin embargo, y para este caso, con carácter excepcional, se señala que el límite cuantitativo de la indemnización no viene representado por la suma máxima que correspondería a la víctima, que sería de 330.742 euros según lo solicitado por Adeslas y la Clínica, sino que debe atenderse al límite establecido en el baremos para otros casos por lo que también debe pagarse a la joven que tenía sólo 20 años cuando se produjo el error de diagnóstico.

Estos conceptos a tener en cuenta son los perjuicios económicos por pérdida de ingresos, ya que no podrá trabajar; los perjuicios morales y familiares, además de los gastos médicos y de asistencia futuros.

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