Indemnización por accidente: renta vitalicia

Indemnización por accidente: renta vitalicia

Indemnización por accidente: renta vitalicia

Con la entrada en vigor de la nueva regulación sobre indemnizaciones por accidente de tráfico, existe la posibilidad de sustituir la indemnización correspondiente a la víctima en un accidente de tráfico por una pensión vitalicia.

Lo primero, antes de entrar a fondo en la cuestión, es saber a qué nos estamos refiriendo. Cuando se sufren lesiones importantes derivadas de un accidente de tráfico, existe la posibilidad de que, en vez de recibir una cuantía como indemnización por las las lesiones y posibles secuelas sufridas en el siniestro, se le otorgue, como resarcimiento, una renta vitalicia.

Es importante resaltar que este tipo de indemnización solo es posible con lesionados de mucho gravedad, lo que se conoce como “grandes lesionados”.

Indemnización en la nueva ley

Con la reforma que entrará en vigor a partir de enero de 2016, se prevé que ambas parte puedan convenir (o que lo haga un juez), la sustitución total o parcial de la indemnización por una renta vitalicia. Este acuerdo puede ser tomado a petición de cualquiera de las partes implicadas, accidentado o compañía aseguradora. También el juez en la sentencia puede cambiar la indemnización correspondiente al accidente por una renta vitalicia.

La ley también prevé que se pueda sustituir la indemnización por la renta vitalicia en caso de que el afectado sea un menor de edad o una persona con capacidad judicialmente modificada y se aprecie la necesidad de este tipo de rentas.

¿Cómo se calcula la renta vitalicia?

Será el artículo 42 de la nueva ley sobre indemnizaciones de accidente de tráfico, en el que se especifica que se calculará  de forma que sea equivalente al capital correspondiente a la indemnización original que le correspondiese al accidentado y que se haya determinado según el sistema de valoraciones contenido en la propia ley.

A ese capital que tiene como base de cálculo la indemnización que correspondería al lesionado, se le aplicará una tabla técnica de coeficientes de conversión entre rentas y capitales. Será de esta forma como se obtendrá el resultado final para decidir el importe de la renta vitalicia que percibirá el accidentado y que se corresponderá con el importe de la indemnización que hubiese percibido.

La renta vitalicia se calcula dividiendo por un coeficiente actuarial que tiene en cuenta:

  1. La duración vitalicia.
  2. El riesgo de fallecimiento del perjudicado, que se determinará mediante las tablas de riesgo de mortalidad dispuestas en la misma Ley.
  3. La tasa de interés de descuento, en la que se tendrá en cuenta la indemnización.

Renta vitalicia e indemnización por accidente de tráfico

La nueva ley otorga a las partes implicadas la posibilidad de pactar la permuta de la indemnización por accidente original en una renta vitalicia, aunque también se puede dar que el juez la otorgue de oficio.

Con esto se pretende encontrar una nueva forma de indemnizar a los grandes lesionados en accidentes de tráfico. Esta forma parece muy adecuada ya que es el responsable del accidente o su aseguradora los que se harán cargo de todas las consecuencias que el accidente pueda tener en el futuro para el lesionado.

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