Indemnización por dolor cervical

Indemnización por dolor cervical

Indemnización por dolor cervical

Las indemnizaciones por accidentes de tráfico están a punto de cambiar, como ya vimos, gracias a una nueva ley aprobada por el Congreso de los Diputados, que trata de renovar las indemnizaciones por accidente, que no han sido revisadas en más de veinte años. Esta nueva ley reformará todo el sistema de valorización de daños y perjuicios causados a las personas en accidentes.

Los niveles de accidentalidad han disminuido drásticamente, y ahora estamos en niveles europeos, gracias a la reducción en la siniestralidad que se ha experimentado en los últimos años. Sin embargo, aunque las indemnizaciones para grandes lesiones han sido mejoradas de manera sustancial, no ocurre lo mismo con las lesiones que no reviertan gravedad, y que en el pasado año 2014 supusieron el 86,4% de todos los casos de indemnización, según estudios de Mutua Madrileña sobre siniestralidad.

Diversas asociaciones y grupos de afectados por accidentes de tráfico han denunciado que las lesiones como el latigazo o el dolor cervical, una de las lesiones más habituales en accidentes de tráfico que se producen en tramos urbanos por alcances o golpes laterales, verán reducidas sus indemnizaciones casi a la mitad.

Pongamos como caso de ejemplo a una persona de 30 años que está de baja laboral durante 60 días y otros 30 en rehabilitación. Además, a consecuencia de estos daños sufre dolor cervical crónico, dolores de cabeza, vértigo y hormigueos en las manos. Con el baremos actual 10.686,82 euros, mientras con el nuevo baremos se quedaría en 4.447 euros, ya que según el nuevo proyecto legal sólo se pagarían los días laborales perdidos.

Con este tipo de medidas las compañías aseguradoras tratan de poner freno al fraude que se comete con este tipo de lesiones que, muchas veces, son difíciles de demostrar y que las compañías denominan “El cuponazo cervical”, por las indemnizaciones que se perciben, sin padecer un dolor real en muchas ocasiones. Algunas compañías de seguros calculan que de cada 100 casos de dolor cervical por el impacto de un coche, cuatro de ellos son falsos, un fraude que se cuantifica en mil millones de euros al año.

La compañía Axa llegó a alertar sobre la existencia de bandas dedicadas a la simulación de golpes y accidentes, previo acuerdo con los conductores que llegó a computar, de forma sistemática, hasta 40 fraudes en el 2014. Lo cierto es que, el latigazo o dolor cervical hace desembolsar a las compañías aseguradoras europeas, la friolera de 10.000 millones de euros cada año.

Las asociaciones y grupos de abogados no niegan esta realidad en el fraude, pero consideran, sin embargo, que no se puede eliminar una secuela reconocida desde un punto de vista médico porque exista un riesgo de fraude. La solución pasa por habilitar medidas para evitarlo, como establecer que sea el doctor de la aseguradora quien atienda a la víctima y la examine cuantas veces considere necesarias, ya que aunque se conozcan los síntomas de un latigazo cervical, el médico ha de saber reconocer los verdaderos de los simulados. Otra medida a tomar contra estos fraudes sería la creación de bases de datos sobre defraudadores al que tengan acceso las compañías aseguradoras.

Debido a este punto y muchos otros (como el que afecta a la invalidez parcial), la nueva ley está siendo muy polémica y diversos grupos parlamentarios están planteando enmiendas, entre ellos IU que se plantea presentar una enmienda a su totalidad, prevista para este 11 de junio.

 

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