Indemnización y cárcel por accidente de tráfico mortal

Indemnización y cárcel por accidente de tráfico mortal

Indemnización y cárcel por accidente de tráfico mortal

El juez titular del Juzgado de los Penal número 2 de Ourense, sentencia a un año de prisión y una indemnización de 114.192 euros a un conductor por un accidente mortal tras invadir un carril. La maniobra de adelantamiento fue “rápida, brusca y precipitada”. En el accidente perdió la vida un joven que conducía un ciclomotor al ser arrollado por el conductor tras haber invadido el carril contrario.

Un conductor ha sido condenado a un año de prisión por causar un accidente de tráfico mortal, en el que perdió la vida un motorista, el siniestro tuvo lugar en una carretera local de Xinzo en 2010. El vehículo que conducía el condenado invadió el carril contrario “sin adoptar las medidas de precaución que exigía la maniobra“. Además de la pena de cárcel deberá indemnizar a los padres de la víctima con 114.192 euros.

El accidente ocurrió en la carretera OU-P-000 (Xinzo-Vilar de Barrio) a la altura del kilómetro 4,600. Según se recoge en la sentencia del Juzgado de lo Penal 2, el inculpado no se percató de la presencia del ciclomotor que circulaba en sentido contrario, pese a que las condiciones de visibilidad eran buenas y el trazado de la vía era completamente recto. Además, la víctima circulaba correctamente pegado a la margen derecha de su carril y llevaba las luces reglamentarias. En la colisión frontal, el motorista falleció en el acto.

Para el juez, la maniobra que desencadenó el accidente fue una imprudencia merecedora de reproche penal pues al realizarla el conductor omitió la diligencia necesaria para evitar las consecuencias previsibles de un hecho propio.

Y tilda la imprudencia de grave en tanto que el acusado no se cercioró de que no venía circulando ningún vehículo por la vía que estaba invadiendo. “El trágico desenlace tuvo lugar en un tramo recto, muy largo, con muy buena visibilidad, sin condicionantes atmosféricos que interfirieran la visibilidad y a una hora en la que los vehículos van haciendo uso de la iluminación para ver y ser vistos”, asegura el juez en su escrito.

La sentencia recuerda que la motocicleta circulaba correctamente porque iba pegada al margen derecho de su carril y con la luz de cruce, sin embargo, el adelantamiento “se realizó de forma rápida, brusca y precipitada, sin haberse cerciorado debidamente el conductor de que no circulaba vehículo alguno en sentido contrario”. La brusquedad de la maniobra queda corroborada por el hecho de que no realizó una maniobra evasiva para retornar al punto de partida, sin posibilidad de hacer frente a posibles sorpresas o imprevistos.

El juez también afirma en el escrito que no fue ajena a la distracción el hecho de conducir e ir hablando con sus acompañantes y la ingesta previa de alcohol que favoreció a la distracción (0,23 mg/l).

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