La oferta motivada en accidente de tráfico

La oferta motivada en accidente de tráfico

La oferta motivada en accidente de tráfico

Si ha sufrido un accidente de tráfico, habrá recibido una oferta motivada de su compañía de seguros. En esta oferta se le ofrecerá una cantidad de dinero. La gran pregunta es: ¿debería aceptarla?

Qué es la oferta motivada

Tras la entrada en vigor del nuevo baremo de accidentes de tráfico, la oferta motivada es una de las dos formas que tiene la compañía de seguros de responder a nuestra reclamación por accidente de tráfico. La aseguradora dispone de tres meses desde el accidente para formular esta oferta.

La oferta motivada es, por tanto, una oferta que la aseguradora traslada a su cliente y en la que se ofrece la cantidad de dinero que la misma aseguradora cree que merece como indemnización por sus lesiones.

Anteriormente la compañía disponía de tres meses a partir de recibir noticia del siniestro. En la actualidad, la oferta motivada es la respuesta de la compañía a la reclamación del cliente.

¿Cuándo es válida la oferta motivada?

Según el art. 7 de la Ley de Responsabilidad Civil, para que sea efectiva necesita cumplir ciertos puntos:

  • Contener una propuesta de indemnización por los daños que pudieran derivarse del siniestro.
  • Figurarán por separado los daños en personas y en bienes.
  • Los daños y perjuicios se calcularán en función de lo señalado en el anexo de la misma ley.
  • Deberá contener todos los informes y documentación que valore los daños.
  • Hará constar que el pago del importe no condiciona la renuncia del perjudicado a futuras reclamaciones.

Por tanto, la oferta motivada deberá contener la información de forma concreta y desglosada. Deberá indicar qué se paga por daños personales y qué por daños materiales. Además se deberá acompañar de los documentos que hayan servido de base para su cálculo. De esta forma, la compañía nos debe facilitar una copia del informe médico pericial.

Los problemas de la oferta motivada

El mayor problema de este nuevo sistema es que beneficia siempre a las aseguradoras. Con el sistema anterior, las lesiones eran revisadas por un médico forense en primer lugar y, si una de las partes no estaban de acuerdo, se solicitaba un nuevo informe a otro perito.

Con este nuevo sistema se hace lo contrario, en primer lugar nos revisa un médico “afecto” a la compañía de seguros. Si no estamos de acuerdo tendremos que invertir tiempo y dinero en otro informe pericial.

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