Las víctimas de Spainair indemnizadas como en un accidente de tráfico

Las víctimas de Spainair indemnizadas como en un accidente de tráfico

Las víctimas de Spainair indemnizadas como en un accidente de tráfico

El Juzgado de lo Mercantil nº 12 de Madrid condena a Mapfre a indemnizar a las familiasde las 33 personas fallecidas en el accidente de Spanair y a un superviviente del vuelo conforme a las cantidades previstas para siniestros de tráfico, incrementadas sólo en un 50%. La sentencia contra la aseguradora de la aerolínea por las familias de los pasajeros del avión que se estrelló en el aeropuerto de Barajas, Madrid, el 20 de agosto de 2008 , concede así compensaciones que suman cinco millones de euros, frente a los cerca de 43 millones que exigían, en conjunto, los demandantes.

Las familias de las víctimas del vuelo JK5022 invocaron, en defensa de su petición, el Convenio Internacional de Montreal, que establece una responsabilidad “ilimitada” de las aerolíneas en el caso de los accidentes aéreos, por lo que exigían indemnizaciones que en algunos casos rondaban los dos millones de euros por persona.

El magistrado les responde que el “hecho de que no haya límites no quiere decir que no sean aplicables las reglas vigentes para valorar el daño”, recordando que el Tribunal Supremo ha aceptado de forma reiterada que el baremo de accidentes de tráfico puede utilizarse como referencia “orientativa” para calcular las indemnizaciones por muertes y lesiones en otro tipo de supuestos.

El juez, razona que si su aplicación fue válida para “casos de responsabilidad médica o tabaquismo, con mayor motivo debe predicarse respecto de accidentes producidos en el uso de medios de transporte , en cuanto tienen mayor cercanía con los producidos en la circulación de estos últimos”.

El juez cita sentencias de varios organismos judiciales a modo de ejemplo, entre ellas la del juzgado de Primera Instancia de Zaragoza que fijó las indemnizaciones en el accidente aéreo del Yak-42. En dicho caso, el Juzgado de Zaragoza admitía que no podía “encontrar razones jurídicas convincentes para señalar que la vida de una víctima de la tragedia del cámping de Biescas se valore en 180.000 euros y por la del accidente del Yakolev 42 se interese una cantidad media de un millón de euros”.

El magistrado, sin embargo, concede que el baremo para accidentes de tráfico no puede aplicarse “de manera literal”, no porque el daño producido a las familias por un siniestro aéreo sea mayor que el de uno en la carretera -cosa que no niega, precisa, dada su repercusión pública-, sino por la falta de adecuación del baremo a la realidad social. El juez recalca que el Consejo de Ministros reconoció esa falta de adecuación el pasado 10 de abril, tras el que se anunció una reforma de ese sistema para establecer varias categorías y elevar las indemnizaciones por muerte en un 50%.

La sentencia precisa que la norma todavía no está aprobada y que los cambios que cita aparecían transcritos, pero también argumenta que, puesto que el baremo de accidentes de tráfico se aplica a título orientativo, “carecería de sentido no tener en cuenta la previsión de adaptación del baremo a la realidad social en trámite parlamentario en el momento presente”.

Mapfre ofrecía aplicar un plus del 30 por ciento sobre el baremo. Por las razones que explica en su sentencia, el magistrado sostiene que procede conceder un alza del 50 %. En este litigio se estudiaban las reclamaciones por la muerte de pasajeros individuales y de familias enteras de cuatro miembros. En función del grado de parentesco y de las circunstancias aplicables a cada caso, el juez concede indemnizaciones que van desde los 7.483 euros a los 448.124 euros en el caso de los familiares de víctimas. El único superviviente personado en esta causa cobrará 665.802 euros.

La sentencia reconoce a favor de los demandantes que Mapfre no consignó a tiempo el importe mínimo que debía adelantar en toda su cuantía, por lo que les concede unos intereses de demora iguales al interés legal del dinero, incrementado en un 50%.

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