Persecución y accidente: “In dubio pro reo”

Persecución y accidente: “In dubio pro reo”

Persecución y accidente: “In dubio pro reo”

Dos jóvenes son absueltos de un delito de conducción temeraria y omisión del deber de socorro. Varios testimonios favorables y la falta de pruebas han llevado al juez a absolver a los acusados, haciendo uso de la figura legislativa: In dubio pro reo

Los jóvenes, vecinos de Quesada, que fueron juzgados por perseguir en coche al demandante, otro joven de la localidad, hasta sacarlo de la carretera y dejarlo abandonado a su suerte en una cuneta de la A-315 han sido absueltos con todos los pronunciamientos favorables.

La sentencia

La sentencia del Tribunal de lo Penal número 3 estima que no existen pruebas como para considerar que los hechos ocurrieran tal y como fueron relatados por la supuesta víctima en el juicio. El joven que sufrió el accidente explicó que los dos procesados, salieron en su busca tras una trifulca previa y que provocaron que se saliera de la carretera “debido a varias maniobras peligrosas”. Sin embargo, la juez del caso considera que ese testimonio no es prueba de cargo suficiente para condenar a los dos acusados por delitos de conducción temeraria y omisión del deber de socorro, tal y como había solicitado la Fiscalía.

Los hechos se remontan a la noche del 16 de enero de 2012, cuando los vecinos de Quesada celebraban sus tradicionales hogueras de San Antón. En torno a una de estas hogueras, estaban los dos acusados, junto a otras decenas de jóvenes más. En un momento dado, el denunciante se acercó a y le cogió un cigarrillo. Ese fue el detonante de lo que vino después. La juez considera probado que ambos acusados agredieron a la víctima y, de hecho, condena a los dos jóvenes como autores de una falta de maltrato al pago de una multa de 60 euros.

El denunciante declaró que, tras ese primer suceso, se montó en su coche para huir de la escena por temor a mayores represalias. Añadió que los dos procesados lo persiguieron en un vehículo, con el que lo golpearon hasta sacarlo fuera de la carretera. Sin embargo, la juez estima que no hay pruebas de que esto sucediera.

Testimonio clave

¿Por qué? Además de los protagonistas directos, existe un testigo presencial de los hechos. Se trata del joven que, en aquel momento, era compañero sentimental de la víctima. Tras la pelea inicial, salió detrás de su novio en otro vehículo. En el juicio, declaró que no vio “en ningún momento” que los acusados circulasen en paralelo al coche de su pareja, ni que lo golpeasen o que intentaran echarlo fuera de la calzada de ninguna forma.

Ese testimonio ha sido fundamental para absolver a los dos procesados. Además, la juez aporta todavía más argumentos para apuntalar la sentencia exculpatoria. Recuerda la declaración de los guardias civiles que elaboraron el atestado. Los agentes manifestaron que no había ninguna evidencia de conducción temeraria por parte de los acusados, a excepción del relato de los hechos que les hizo la víctima.

La magistrada también apunta en el escrito que el conductor siniestrado había consumido bebidas alcohólicas y que circulaba a gran velocidad, que la carretera estaba mojada, que había nula visibilidad y que no se encontraron marcas de frenada en la carretera.De ahí que, apoyándose en las declaraciones de uno de los guardias civiles, entienda que la salida de la vía fue a causa de “una distracción del conductor”.

In dubio pro reo

Por todo ello, aplica el principio “in dubio pro reo”, es decir, en caso de dudas decantarse siempre por la opción más favorable para los acusados.

De este modo, la juez dicta una sentencia absolutoria por los delitos de conducción temeraria y omisión del deber de socorro. Fuentes cercanas al denunciante anuncian que presentarán recurso ante la Audiencia.

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