Responsabilidad médica: carga informativa y consentimiento informado

Responsabilidad médica: carga informativa y consentimiento informado

Responsabilidad médica: carga informativa y consentimiento informado

La sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid señala en su escrito señala que en medicina no es posible hacer una diferencia entre obligación de medios y de resultados, ya que la obligación de un profesional de la medicina es de medios y, por lo tal, no puede garantizar un resultado concreto. Tiene como obligación poner a disposición del paciente los medios necesarios de la medicina adecuada, practicar cualquier tipo de intervención de la forma adecuada y, sobre todo, a proporcionar al paciente toda aquella información que resulte necesaria para el adecuado consentimiento o rechazo de la intervención (consentimiento informado).

Está previsto en la doctrina jurídica que los actos de medicina voluntaria no comportan por sí mismos una garantía en los resultados, por lo que se tomará en consideración la existencia de un consentimiento informado adecuado. Adquirirá una mayor importancia en las intervenciones de cirugía estética, donde el paciente necesita una mayor información del caso, de la intervención y de los resultados que se conseguirán con ella.

En esta relación cobra especial importancia el derecho del paciente a conocer cualquier actuación que tenga que ver con su salud, a recibir toda la información disponible y el médico tiene la obligación de ofrecérsela, sin disponer de posibilidad alguna de negación o decisión sobre qué o hasta dónde informará. El médico, por lo tanto, tiene la obligación moral y ética de informar a su paciente.

De este modo, la información incompleta, esterotipada o mermada de alguna manera, implica una mala praxis médica, que no sólo es relevante desde el punto de vista de la imputación, sino también para que el paciente pueda tomar sus decisiones, siempre que el daño exista y sea consecuencia del acto médico que no se informó.

Según el artículo 2. 2 de la Ley 41/2002, toda actuación en el ámbito sanitario, requiere, con carácter general, el previo consentimiento del paciente. Éste debe obtenerse después de que el paciente reciba toda la información necesaria completa. Aunque el consentimiento informado sea verbal, existen casos en los que será necesario obtenerlo por escrito (cirugías, intervenciones invasivas…)

En la información recibida por el paciente, el facultativo deberá señalar: las consecuencias relevantes que puedan derivar de la intervención, los riesgos relacionados con las circunstancias personales o profesionales del paciente, cualquier riesgo que pueda darse y las contrindicaciones.

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