Siniestro y responsabilidad en el accidente aéreo de los Alpes

Siniestro y responsabilidad en el accidente aéreo de los Alpes

Siniestro y responsabilidad en el accidente aéreo de los Alpes

Después del accidente quedan las preguntas y los interrogantes, superada la sorpresa inicial al saberse que el copiloto deliberadamente estrelló el avión, llegan también los momentos no sólo de encontrar las causas, también hay que depurar responsabilidades.

No se puede entender el seguro sin el riesgo; sin la gestión y transmisión del riesgo. La firma de un seguro gira en torno al riesgo. Contrato de seguro y aleatoriedad son un inescindible que estructura y edifica los cimientos del derecho de seguros. Si existe un seguro, el daño y el responsable tienden a diluirse, con lo que  abre camino a la idea de que el seguro es una forma de socialización de los daños. Si esto es cierto y afecta a los seguros, estos son vistos como mecanismos de protección de la víctima a través de su incidencia en la responsabilidad civil. Esta visión se ha extendido a todo tipo de contrato de seguro al margen de los de responsabilidad civil.

Pero el contrato de seguro no lo cubre todo. Seguro y dolo se excluyen, la provocación del siniestro por acción o por omisión, culpabilidad e intencionalidad son los factores que determinarán finalmente la responsabilidad de la aseguradora o, por el contrario, la responsabilidad del causante. Selección y antiselección de riesgos y coberturas, en cuanto elemento caracterizador del contrato, perfilan la neutralización del riesgo individual.

El seguro es un mecanismo que desplaza los riesgos a quiénes están dispuestos a asumir el coste de los daños cubiertos, tanto legal como convencionalmente. Pero, por el camino, nos encontramos una pareja complicada: responsabilidad-seguro que piensa más en resarcimientos y proyecciones sociales del seguro que en el trasfondo jurídico.

Responsabilidad en el accidente aéreo

Desde el accidente se han escuchado opiniones de todo tipo… Se ha hablado de responsabilidad penal del copiloto, extinta con su propia muerte. De la posible responsabilidad penal de la persona jurídica, en este caso la compañía aérea, de responsabilidad civil ante una presumible culpa in vigilando sobre la situación psicofísica del copiloto y empleado de Lufthansa.

Las aseguradoras aéreas ofrecen multitud de seguros multirriesgo que las compañías aéreas y otros operadores aéreos suelen contratar. Lo normal es formalizar pólizas combinadas, con coberturas de cascos y de responsabilidad civil. Aunque no resulta raro que las aerolíneas comerciales reclamen productos ad hoc, diseñando sus propios seguros que incluyen las cláusulas estándar, con delimitación causal de los riesgos ordinarios de la navegación aérea.

Es habitual, excluir del riesgo hechos intencionados, causados por dolo, infracción o incumplimiento intencionado de las normas que rigen la navegación aérea, imputable al tomador del seguro, al asegurado, a la tripulación de la aeronave o a otros empleados o agentes del tomador o del asegurado.

Dolo: responsabilidad del asegurado

La regla general en el seguro es la inasegurabilidad del dolo. El artículo 19 LCS excluye de la cobertura el siniestro causado por mala fe, lo hace para despejar toda duda al respecto, la mala fe es el elemento caracterizador de la conducta dolosa, no de la culpa.

En todo caso, la víctima tiene derecho al resarcimiento del daño frente al causante y frente a la compañía siendo inmune, en gran medida, a las excepciones que se le pudieran oponer, como la situación psíquica del copiloto, o  el hecho de que, fuera inimputable al padecer una enfermedad psíquica, lo hubiere o no comunicado a la compañía aérea.

El seguro de responsabilidad civil frente a los pasajeros, siempre que se produzca un accidente, se obliga, a indemnizar en conceptos de responsabilidad civil aquellas pretensiones patrimoniales exigidas al asegurado como consecuencia de los daños personales sufridos por los pasajeros mientras embarcan, son transportados o desembarcan de la aeronave. Piénsese además en el daño moral, pretium doloris, de las familias.

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